Hace 3000 años
Los hombres practicaban una tauromaquia acrobática, actividad que se extendió por todas las culturas del Mediterráneo sobre todo en la península Ibérica y que con sus diferencias, fue el precedente de la "corrida de toros".
En el antiguo Egipto también se practicaban ciertos tipos de lucha, la pesca, juegos de mesa, natación, el remo... y según las pinturas parietales y bajorrelieves hallados en las tumbas de los faraones, la caza y la cetrería.
En la cultura maya, bien es sabido que se practicaba una especie de juego de pelota. Junto a las grandes pirámides centroamericanas se han encontrado palestras que así lo atestiguan, pero estos juegos estaban relacionados siempre con ritos religiosos o de iniciación.
La Educación Física en Roma (500 antes de Cristo hasta el año 27 después de Cristo)
Roma nació en el siglo VIII antes de Cristo. En sus inicios esta naciente ciudad era simplemente un conglomerado de cabañas de pastores que ocupaban una serie de colinas en torno a un lugar estratégico apto para atravesar el río Tíber.
En el curso del siglo VII antes de Cristo, romana fue conquistada por los estrucos. La fortificaron rodeándolas con un cinturón de siete murallas, saneando los valles pantanosos mediante canales de desagües, terraplenando el suelo, uniendo las riberas del Tíber con un puente y levantaron Capitolio nuevos en honor a sus dioses.
En Roma se produce la ruptura completa entre los ejercicio atléticos y los ejercicio higiénicos. En la palestra los jóvenes romanos practicaban una gimnasia (salvando las distancias) parecida a la sueca. Los juegos atléticos tenían en Roma un carácter de espectáculo. Los jóvenes Romanos sólo frecuentaban el anfiteatro como espectadores, dejando estas prácticas en mano de profesionales reclutados entre los pueblos bárbaros.
El ciudadano Romano promedio creía que el ejercicio era solamente necesario para la salud y pare el entrenamiento bélico. No se vislumbraba el valor de juego como algo placentero durante el tiempo libre.
En los primeros tiempos de Roma la educación era predominantemente campesina y militar, oponiéndose los viejos romanos a la penetración de las costumbres helénicas. En gimnasia los romanos no innovaron. Los romanos nunca se pusieron de acuerdo sobre la educación física.
Ni la abandonaron ni tuvo la consideración de la época griega clásica; como ya señalamos, la influencia sobre Roma fue todo de la época helenística, en la que la importancia de la educación física había disminuido ostensiblemente. El tipo de gimnasia que más proliferó en Roma fue la gimnasia atlética y profesional que se manifestaba en los espectáculos de lucha y que despertaba pasiones muy fuertes entre los espectadores.
La educación física romana se puede comparar con la desarrollada en Esparta. Se competía en natación, lucha y atletismo, todo hacia un desarrollo físico de los jóvenes romanos con fines militares. En el hogar los padres le enseñaban destrezas físicas necesarias para la milicia, tales como el uso de la espada, lanza, el escudo, la jabalina y la monta de caballo. En resumen, se enfatizaba desde edades tempranas el desarrollo de aptitudes físicas especializadas (fortaleza, agilidad, tolerancia y destreza motoras particulares) que son necesaria para desarrollar un eficiente soldado Romano.
El entrenamiento físico para los niños estaba orientado casi exclusivamente hacia fines militares. Los ciudadanos entre las edades de 17 y 60 años eran responsables de cumplir con el servicio militar. Se consideraba a la actividad física importante aparece el desarrollo de una buena condición física y para servir al estado cuando así se los solicite la nación. Los soldados seguían un itinerario de entrenamiento riguroso e inflexible, el cual consistía de una gran variedad de actividades físicas, tales como la marcha, correr, los saltos, la natación y los lanzamientos de la jabalina y disco.
Los romanos no tenían una valoración estética del cuerpo, no buscaban la síntesis entre armonía física y el desarrollo mental, sino, el cuerpo era para ellos un instrumento a someter a la razón y a la voluntad, o una fuente de placeres.
Los romanos no creían en la belleza y simetría del cuerpo, ni en la armonía o el desarrollo equilibrado del individuo. Se enfatizaba en el juego bruto, sucio y sangriento. Sin embargo, era considerado de gran importancia un alto sentido de morales.
Los romanos no tenían una filosofía educativa que proyectara el desarrollo integral del individuo. Eran más bien espectadores que participaban en deportes, prefiriendo el profesional y el de gladiadores. Como espectadores, los romanos, demandaban una violencia insaciable.
Se aceptaba el profesionalismo en el deporte, dando énfasis en carreras con carruajes y combates con gladiadores y hasta con bestias. Estas contiendas deportivas estaban plagadas de violencias, crueldad y brutalidad.
Los espectáculos del circo y del anfiteatro provocaron críticas, extendiéndose esta reprobación al conjunto de los ejercicios físicos. Séneca, en una de sus cartas a Luicilius, escribía "Ejercer sus músculos, fortificarlos, son trabajos inútiles para el hombre juicioso". Séneca incluso pone en duda el interés higiénico del ejercicio físico.
Los romanos veían en este tipo de actividades una manera de pasar el tiempo o de embellecer el cuerpo, aspectos más propios de gentes ociosas que del hombre íntegro. En la época del imperio, sin embargo, se extiende la preocupación por el cuerpo entre los patricios, de lo que quedan patentes muestras en las monumentales "termas" romanas, que tenían anejas palestras donde también se practicaba algún tipo de gimnasia que no tenía fines educativos ni estéticos, ya que las termas eran, sobre todo, centros de reunión social y no centros educativos, como podría suceder con los Gimnasios y Academias en Grecia. La atención al cuerpo entre los romanos cultos tenía más que ver con una vida regalada y de placer que con un fin formativo. Esto es lo que da a que, por otras partes, algunos pensadores, como Polibio elogien a los jóvenes, como Scipión Emiliano, que se interesaba por casar a caballo, mientras los otros jóvenes se dedicaban a la "vida regalada" o a las conversaciones en el Foro. Otras veces, por el contrario y como es el caso de Cicerón, se muestran contrarios a la gimnástica salvo en la medida en que haga del cuerpo un buen instrumento de la voluntad, es decir, para subordinarlo a la "humanista" que requiere costumbres sobrias.
El tipo de gimnasia que más proliferó en Roma fue la gimnasia atlética y profesional que se manifestaba en los espectáculos de lucha y que despertaba pasiones muy fuertes entre los espectadores; espectadores que buscaban estos espectáculos como contrapunto a su vida ociosa. Es la degeneración de la gimnasia.
También el pensamiento filosófico se preocupa en Roma de la educación física. Séneca considera que el cuerpo debe estar subordinado al alma y que debemos conservar las cualidades corporales y todo lo que se encuentra relacionado a nuestra naturaleza, pero éstas son cosas fugitivas y no debemos convertirnos en esclavos. Por eso Séneca hace notar lo absurdo de dedicar tanto cuidado a los músculos, a la apariencia: "Una gimnasia cultivada en exceso no solamente es ridícula sino que es nefasta; el espíritu es apartado por los ejercicios físicos y embotado por un alimento superabundante. Concedamos a nuestro espíritu un servidor obediente. Deseamos nuestro espíritu" (Vázquez, 1989, p. 62).
En seis siglos la inversión de valores se consuma. Después de un período de olimpismo y de culto a la belleza y a la fuerza corporal, el espíritu adquiere cada vez más relieve, desplazando al ejercicio físico, que se atrinchera en su función higiénica, lo cuál es incluso contestado en la Roma imperial. Se puede decir con Maroux que "En la época cristiana, la educación Física asiste a su bella muerte, sin revolución violenta, como una institución vieja".
Hasta ahora hemos descrito el antagonismo entre el deporte y el entrenamiento deportivo, por una parte, y las preocupaciones de la educación intelectual, por otra. La casi totalidad de los filósofos condena la práctica deportiva; el único entrenamiento que preconizan es una gimnasia higiénica y muy limitada en sus posibilidades.
Los romanos veían en este tipo de actividades una manera de pasar el tiempo o de embellecer el cuerpo, aspectos más propios de gentes ociosas que del hombre íntegro. En la época del imperio, sin embargo, se extiende la preocupación por el cuerpo entre los patricios, de lo que quedan patentes muestras en las monumentales "termas" romanas, que tenían anejas palestras donde también se practicaba algún tipo de gimnasia que no tenía fines educativos ni estéticos, ya que las termas eran, sobre todo, centros de reunión social y no centros educativos, como podría suceder con los Gimnasios y Academias en Grecia. La atención al cuerpo entre los romanos cultos tenía más que ver con una vida regalada y de placer que con un fin formativo. Esto es lo que da a que, por otras partes, algunos pensadores, como Polibio elogien a los jóvenes, como Scipión Emiliano, que se interesaba por casar a caballo, mientras los otros jóvenes se dedicaban a la "vida regalada" o a las conversaciones en el Foro. Otras veces, por el contrario y como es el caso de Cicerón, se muestran contrarios a la gimnástica salvo en la medida en que haga del cuerpo un buen instrumento de la voluntad, es decir, para subordinarlo a la "humanista" que requiere costumbres sobrias.
El tipo de gimnasia que más proliferó en Roma fue la gimnasia atlética y profesional que se manifestaba en los espectáculos de lucha y que despertaba pasiones muy fuertes entre los espectadores; espectadores que buscaban estos espectáculos como contrapunto a su vida ociosa. Es la degeneración de la gimnasia.
También el pensamiento filosófico se preocupa en Roma de la educación física. Séneca considera que el cuerpo debe estar subordinado al alma y que debemos conservar las cualidades corporales y todo lo que se encuentra relacionado a nuestra naturaleza, pero éstas son cosas fugitivas y no debemos convertirnos en esclavos. Por eso Séneca hace notar lo absurdo de dedicar tanto cuidado a los músculos, a la apariencia: "Una gimnasia cultivada en exceso no solamente es ridícula sino que es nefasta; el espíritu es apartado por los ejercicios físicos y embotado por un alimento superabundante. Concedamos a nuestro espíritu un servidor obediente. Deseamos nuestro espíritu" (Vázquez, 1989, p. 62).
En seis siglos la inversión de valores se consuma. Después de un período de olimpismo y de culto a la belleza y a la fuerza corporal, el espíritu adquiere cada vez más relieve, desplazando al ejercicio físico, que se atrinchera en su función higiénica, lo cuál es incluso contestado en la Roma imperial. Se puede decir con Maroux que "En la época cristiana, la educación Física asiste a su bella muerte, sin revolución violenta, como una institución vieja".
Hasta ahora hemos descrito el antagonismo entre el deporte y el entrenamiento deportivo, por una parte, y las preocupaciones de la educación intelectual, por otra. La casi totalidad de los filósofos condena la práctica deportiva; el único entrenamiento que preconizan es una gimnasia higiénica y muy limitada en sus posibilidades.
Edad Media
La edad media es un período que mucha gente no ha entendido bien. Algunos la han llamado la Edad Oscura por creer que el desarrollo del conocimiento humano declinó o por creer que existían para aquellas épocas habitantes incivilizados. Sin embargo, todo esto no es verdad. En esencia, la Edad Media representó un período de transición entre el tiempo en que decayó la civilización Romana y la época en que comienza el Renacimiento. No obstante, las personas que vivieron la Edad Medio sí estaba algo rezagadas en cuanto su civilización. El sistema Feudal representaba la forma social y política predominante de esta época.
En la edad media, la gimnasia higiénica desaparece completamente de las preocupaciones de los teóricos de la pedagogía. No obstante, y a pesar de las concepciones filosóficas ascéticas, la vida física es intensa, ya que el caballero se debe preparar para la guerra.
La filosofía cristiana va alejándose progresivamente del platonismo y, acercándose a Aristóteles, culminando esta orientación en la obra de Santo Tomás de Aquino, lo que hace que en, lo que respecta al ser humano, no se puede aislar el cuerpo del alma, ya que ésta no es más que la forma de aquél, y por lo tanto inseparable del mismo. Para aquella época, la iglesia católica se oponía a la educación física por tres particulares razones. Primero, la Iglesia no concebía el concepto Romano de los deportes y juegos. segundo, la iglesia consideraba que estos juegos tenían un origen pagano y se alejaba de los preceptos religiosos. Tercero, se desarrolló un concepto de lo malo en el cuerpo. Se vislumbraba al cuerpo y alma como dos entidades separadas. Se debe fortalecer y preservar el alma, mientras que el cuerpo no debería de recibir placeres carnales ni beneficios derivados de los ejercicios físicos. Para esta época, la Iglesia intentó suspender y abolir todo juego y práctica deportiva, puesto que se consideraba pecaminosa. El baile también estaba censurado porque se consideraba como una acto que estimulaba la pasión sensual de la carne.
Sí es verdad que desaparecen los ejercicio corporales con fines educativos, y lo mismo que los espectáculos atléticos, es probable que subsistiera la gimnasia médica, aunque muy mediatizada por los árabes ya que los textos clásicos de la medicina no se conocían y, al igual que en otras áreas del saber clásico, el acceso directo a las fuentes no se produce hasta el siglo XV. Con ello la "gimnástica" no reaparece claramente entre los médicos más que con un conocimiento auténtico de Galeno. Las actividades corporales no desaparecieron por completo, fueron transformadas. Empezaron a proliferar distintos juegos en los que aparecían mezclados restos de los juegos clásicos (salto, carrera, lanzamiento, entre otros) con formas nuevas derivadas del tipo de vida propio de la época, como los "torneos", "justas", "caserías", entre otros. Más aún, se practicaban otros juegos, tales como los de pelota. Estas actividades estaban reservadas a los nobles y a veces eran simulacros e entretenimiento guerreros. Se cree que estos juegos y ejercicios físicos tenían poco que ver con la educación o la escuela. Eran más actividades con que llenar el ocio disponible entre operaciones bélicas.
Los cristianos eran seguidores de Jesús y se privaban de las cosas mundanas como el lujo, las extravagancias y vivir una vida de privaciones y dedicadas a la oración, la meditación y castigo corporal. Lo más importante es el alma y su salvación, de manera que se pueda llegar a la vida eterna. El cuerpo y la educación física no eran importantes. El cuerpo representaba lo material y lo mundano. En el año 394 después de Cristo se abolieron los Juegos Olímpicos y las competencias deportivas debido a su influencia pagana. En la Edad Media surgen dos movimientos, llamados el ascetismo y escolasticismo.
En la edad media, la gimnasia higiénica desaparece completamente de las preocupaciones de los teóricos de la pedagogía. No obstante, y a pesar de las concepciones filosóficas ascéticas, la vida física es intensa, ya que el caballero se debe preparar para la guerra.
La filosofía cristiana va alejándose progresivamente del platonismo y, acercándose a Aristóteles, culminando esta orientación en la obra de Santo Tomás de Aquino, lo que hace que en, lo que respecta al ser humano, no se puede aislar el cuerpo del alma, ya que ésta no es más que la forma de aquél, y por lo tanto inseparable del mismo. Para aquella época, la iglesia católica se oponía a la educación física por tres particulares razones. Primero, la Iglesia no concebía el concepto Romano de los deportes y juegos. segundo, la iglesia consideraba que estos juegos tenían un origen pagano y se alejaba de los preceptos religiosos. Tercero, se desarrolló un concepto de lo malo en el cuerpo. Se vislumbraba al cuerpo y alma como dos entidades separadas. Se debe fortalecer y preservar el alma, mientras que el cuerpo no debería de recibir placeres carnales ni beneficios derivados de los ejercicios físicos. Para esta época, la Iglesia intentó suspender y abolir todo juego y práctica deportiva, puesto que se consideraba pecaminosa. El baile también estaba censurado porque se consideraba como una acto que estimulaba la pasión sensual de la carne.
Sí es verdad que desaparecen los ejercicio corporales con fines educativos, y lo mismo que los espectáculos atléticos, es probable que subsistiera la gimnasia médica, aunque muy mediatizada por los árabes ya que los textos clásicos de la medicina no se conocían y, al igual que en otras áreas del saber clásico, el acceso directo a las fuentes no se produce hasta el siglo XV. Con ello la "gimnástica" no reaparece claramente entre los médicos más que con un conocimiento auténtico de Galeno. Las actividades corporales no desaparecieron por completo, fueron transformadas. Empezaron a proliferar distintos juegos en los que aparecían mezclados restos de los juegos clásicos (salto, carrera, lanzamiento, entre otros) con formas nuevas derivadas del tipo de vida propio de la época, como los "torneos", "justas", "caserías", entre otros. Más aún, se practicaban otros juegos, tales como los de pelota. Estas actividades estaban reservadas a los nobles y a veces eran simulacros e entretenimiento guerreros. Se cree que estos juegos y ejercicios físicos tenían poco que ver con la educación o la escuela. Eran más actividades con que llenar el ocio disponible entre operaciones bélicas.
Los cristianos eran seguidores de Jesús y se privaban de las cosas mundanas como el lujo, las extravagancias y vivir una vida de privaciones y dedicadas a la oración, la meditación y castigo corporal. Lo más importante es el alma y su salvación, de manera que se pueda llegar a la vida eterna. El cuerpo y la educación física no eran importantes. El cuerpo representaba lo material y lo mundano. En el año 394 después de Cristo se abolieron los Juegos Olímpicos y las competencias deportivas debido a su influencia pagana. En la Edad Media surgen dos movimientos, llamados el ascetismo y escolasticismo.
Ascetismo y Escolasticismo
El ascetismo. Se aplicaba para las personas dedicadas a la vida cristiana. Bajo esta postura, se rechazaba los placeres y las cosas mundanas, de manera que se pueda asegurar la vida eterna (el cielo). Ellos creían que esta vida debería ser utilizada como un medio para prepararse para la próxima vida. Se tenía pensado que las actividades físicas eran intereses insensatos porque estaban diseñados para el mejoramiento del cuerpo. El cuerpo era malo, perverso (poseído por satán) y debería ser torturado en vez de mejor su calidad. Los ascéticos usaban cilicios, se sentaban sobre espinas, flagelaban su cuerpo, caminaban sobra brazas ardientes, cargaban cadenas alrededor de sus piernas, ayunaban y meditaban. Estas prácticas resultaban en un decaimiento de la salud y el quebrantamiento del sistema nervioso. Los ascetas predicaban que la mente y el cuerpo eran dos entidades separadas y que una no estaba relacionada con la otra. La educación física no tenía cabida bajo esta filosofía cristiana. Para esta época surgen los monasterios, ubicados en áreas remotas (Ej. pantanos, montañas). Existía un ambiente de estricta disciplina de trabajo, enfatizando en la oración, meditación, la lectura y el estudio de las escrituras sagradas, así como de otras filosofías, con la griega. De hecho, fueron en los monasterios donde se preservaron y reprodujeron la literatura de la época griega y romana clásica. El emperador Cristiano Teodosio abolió los juegos Olímpicos en el año 394 porque los consideraba paganos. La propagación del Cristianismo resultó en el auge del ascetismo. Existía la creencia que lo malo estaba en el cuerpo, de manera que uno se debía subyugar al espíritu, el cual era puro. Se fomentaba que el individuo pasa su tiempo solo y meditando. Vemos que, al principio, el Cristianismo no permitía que la Educación Física fuera parte del currículo educativo del ser humano.
El escolaticismo. Bajo el escolaticismo, lo intelectual era lo más importante. Se creía que los hechos eran los factores más importantes a ser estudiado en la educación. La clave para una vida exitosa era conociendo los hechos y desarrollando las potencialidades mentales e intelectuales del individuo. La educación general no incluía la educación física ni el deporte, solo las matemáticas, medicina, teología, literatura, entre otras. Durante esta época (siglo XII después de Cristo) surgen las primeras universidades, dominadas bajo el poder eclesiástico y gubernamental. Los profesores universitarios se llamaban escolasticistas.
Feudalismo
Como resultado de la descentralización del gobierno durante la Edad Media, surge el sistema feudal (siglo IX-XIV). El feudalismo aparece como una necesidad de protección para las personas. Este sistema representaba una forma de vida que involucraba los componentes sociales, políticos, económicos y militares de una sociedad. Muchos ciudadanos buscaban protección de nobles y otros que construían castillos, tenían abarcadores terrenos y eran estables y fuertes. La nobleza joven tenía dos caminos a seguir, el sacerdocio o la caballería. El feudalismo era un sistema de arrendamiento de tierras basado en la lealtad y servicio de los nobles o al soberano señor. El señor que era dueño de la tierra, delegaba sus deberes a su subordinado que era conocido como vasallo. En cambio al uso de esta tierra, el vasallo era dueño de este arrendamiento y tenía ciertas obligaciones a su señor. Sin embargo, la mayor parte de la población estaba constituida de serbios, los cuales trabajaban la tierra pero compartían muy poco de las ganancias. La educación que un niño recibía al convertirse en un caballero era prolongada y abarcadora. Durante este período, el entrenamiento físico jugaba un papel importante. A la edad de los siete años un niño era comúnmente enviado al castillo de un noble para su entrenamiento y preparación como caballero. Se aprendía cortesía y etiqueta de la corte y ayudaba en tareas de la casa. Durante el resto del tiempo participaba en diversas formas de actividad física que lo ayudaban a desarrollarse como un caballero. Practicaba eventos, tales como boxeo, correr, esgrima, saltos y natación. A los 14 años el niño pasaba a ser un escudero y era asignado a un caballero. Durante esta época, se le daba más énfasis a las diversas formas de actividades físicas que lo pudieran ayudar a ser un buen y eficiente Caballero. Se practicaba la caza, escalamiento de paredes, arquería, carreras pedestres, escalamiento, combates con espada y montado a caballo. A los 21 años el escudero, de cumplir con los requisitos, se convertía en un caballero. La educación física y deportes durante la época feudal estaban separada de lo intelectual. Una diversidad de exhibiciones de justas entre dos caballeros o de torneos entre más caballeros servían de entretenimiento y de preparación física para las funciones de un militar. Del siglo XI al XV la batalla montada a caballo entre caballeros era modalidad, pero con invención del fusil y proyectiles a base de pólvora, esta modalidad desplazó a la caballería. Consecuentemente, la visión de la educación física era equipar al individuo para poder subsistir en una batalla montada.
La Educación Física en el Renacimiento
En el renacimiento, se comienza a darle de nuevo la importancia que tiene el ejercicio como medio terapéutico y como juego a nivel educativo. Esta época representa el período en la historia entre la edad medieval y el comienzo de los tiempos modernos. Comprende los siglos XIV al XVI. Representa una época que se conoce en la historia Europea como el "revivir" del saber. Se vuelven a resaltar las grandes enseñanzas filosóficas de los Griegos y Romanos, donde la educación física tuvo un impacto importante. Con la explosión cultural y humanista del Renacimiento cambia la concepción del ser humano, que viene a convertirse en el centro de atención de sí mismo y el cultivo y desarrollo de los valores individuales su principal tarea. Es una época de exploración, del uso del método científico, de un renovado espíritu de nacionalismo. Fue evidente para esta época que la educación física era de suma importancia para poder mantener una apropiada salud, para prepararse y entrenar físicamente en caso de surgir una guerra y como un medio para desarrollar efectivamente elcuerpo humano. La educación del cuerpo se enfoca hacia el mantenimiento de la salud, fundamentado en unos comportamientos simples, a saber, mucho aire, ejercicio, dormir y un régimen sencillo. La búsqueda del equilibrio en el hombre sitúa el cuerpo junto a otros valores humanos, lo que explica que el cuerpo sea el objeto de atención no sólo de los educadores sino también de los artistas, pintores y escultores ante todo. Se le da mucha atención al disfrute del presente y al desarrollo del cuerpo. Se popularizo la idea que el cuerpo y el alma eran inseparables, indivisibles y que uno era necesario para el funcionamiento óptimo del otro. Se creía que el aprendizaje se podía fomentar a través de una buena salud. Se postulaba que una persona necesitaba descanso e involucrarse en actividades recreativas para poder recuperarse de las actividades del trabajo y el estudio.
El conocimiento en el siglo XVI de la medicina griega da nuevo impulso a la gimnástica médica de origen galénico, que como se recordará, era no solo terapéutica sino especialmente preventiva. Básicamente debemos al "Arte gimnástico" de Mercurialis la recuperación más completa de la gimnástica griega en su orientación médica y galénica, aunque llega acompañada de otras aportaciones griegas, que trata también de adaptar a su tiempo.
El período renacentista ayudó a interpretar el valor de la educación física al público en general. También demostró cómo una sociedad que promociona la dignidad y libertad del individuo y reconoce el valor de la vida humana también habrá de poseer un alto respeto al desarrollo y mantenimiento del cuerpo humano.
La educación general recibe un fuerte impulso en esta atmósfera y la física dentro de ella; la aparición de destacados pedagogos es la mejor muestra del cambio operado. El enfoque renacentista le dará énfasis a la dignidad humana y a la libertad individual. Se revive el enfoque de reconocer la importancia de la educación física para desarrollar y mantener el bienestar general, como medio recreativo o para fines militares. Los ejercicios físicos formarán parte de la educación de los jóvenes. Para esta época, los humanistas reconocieron la importancia de la educación física dentro de la educación general del individuo. A continuación la descripción de algunos de estos humanistas que le dieron importancia a la educación física.
El conocimiento en el siglo XVI de la medicina griega da nuevo impulso a la gimnástica médica de origen galénico, que como se recordará, era no solo terapéutica sino especialmente preventiva. Básicamente debemos al "Arte gimnástico" de Mercurialis la recuperación más completa de la gimnástica griega en su orientación médica y galénica, aunque llega acompañada de otras aportaciones griegas, que trata también de adaptar a su tiempo.
El período renacentista ayudó a interpretar el valor de la educación física al público en general. También demostró cómo una sociedad que promociona la dignidad y libertad del individuo y reconoce el valor de la vida humana también habrá de poseer un alto respeto al desarrollo y mantenimiento del cuerpo humano.
La educación general recibe un fuerte impulso en esta atmósfera y la física dentro de ella; la aparición de destacados pedagogos es la mejor muestra del cambio operado. El enfoque renacentista le dará énfasis a la dignidad humana y a la libertad individual. Se revive el enfoque de reconocer la importancia de la educación física para desarrollar y mantener el bienestar general, como medio recreativo o para fines militares. Los ejercicios físicos formarán parte de la educación de los jóvenes. Para esta época, los humanistas reconocieron la importancia de la educación física dentro de la educación general del individuo. A continuación la descripción de algunos de estos humanistas que le dieron importancia a la educación física.
Vittorino Da Feltra (1378-1446)
De origen italiano, fue el primer humanista en desarrollar un currículo de educación física. Su programa incorporaba arquería, carreras, bailables, la casería, la pesca, natación, esgrima, lucha y los saltos (Sambolín, 1979, p. 13; Wuest & Bucher, 1999, p. 157). Según Vittorio, la educación física debería ser considerada como cualquier otra disciplina académica dentro del proceso educativo del individuo, ya que es indispensable para el aprendizaje en otros campos del saber. Además, era importante para disciplinar el cuerpo, la preparación de la guerra y para el descanso y la recreación. Se le atribuye a él la creación de ejercicios especiales para niños con incapacidades físicas.
Michel de Montaigne (1533 a 1592)
Fue un dedicado al género del ensayo en Francia. Montaigne recalcaba que la educación física era importante para el cuerpo el alma y que era imposible dividir al individuo en tales dos componentes, puesto que son indivisibles al individuo que esta siendo entrenado.
Jean Jacques Rousseau (1712 a 1778)
Rousseau fue otro escritor Frances. Fue muy famoso por su publicación de su libro titulado Emile. En esta obra se resalta una educación ideal, donde la educación física posee una función importante. Menciona Rousseu que esta disciplina puede contribuir al logro de los objetivos establecidos para la salud y el desarrollo de un cuerpo vigoroso. Enfatizaba que la mente y el cuerpo son un entidad indivisible que ambos se encuentran integradas.
Martín Lutero (1483 a 1546)
Martín Lutero fue el líder de la reforma protestante. Visualizó a la educación física como un medio para obtener elasticidad del cuerpo, un medio para promocionar la salud y un sustituido del actividades mundanas o vicios, tales como el beber y la apuestas.



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